Si los latidos son como campanadas, los dejo sonar
Si los años son heridas, los dejo que hieran
Si la sal cura más que duele, la vierto en el pecho y a seguir
Aprendes que el camino pincha andando descalza por él
Y secas la sangre de las heridas a base de sonrisas que alguien te ofrece
Mar; la vida es un barco lleno de personas que saltan para salvarse de ti
La vida es un barco lleno de personas que te hacen saltar al fondo del océano para salvarlas
Nada justifica el dolor hasta que no pueden quererte
Entonces cualquier excusa es buena para entender que no es su culpa ni la tuya
Que sólo sois dos que se han estancado en alguien; tú en él y él en ella
Nada justifica el dolor hasta que se hace crónico
Porque eres el amor de la vida que nunca viviré contigo
La misma que acabaré viviendo con otro
a quien seguramente termine amando más que a ti
Pero sin llegar a olvidarte nunca
Nada es para siempre, entonces quererte tampoco
Nada es para siempre, entonces la distancia menos
Entonces no te vas a ir para siempre ni tendré que alejarme nunca
Entonces te querré siempre
Lo que no sé muy bien es para qué.
Aún no tengo muy asumido lo del olvido; soy una fábrica de recuerdos
Y no voy a dejar de funcionar
Aún no asumo que me he ido
Si quererte me ha dolido,
imagínate olvidarte
Vuelvo
Como vuelve quien no es bien recibido
Y doy media vuelta
Recuerda: no te quedes allí donde no te abrazan ni te besan
Besos, he dado muchos besos
Soy un cementerio de labios
Están todos muertos por dentro
Dentro de mí
Menos tú, que sigues vivo
Qué curioso; eres al que más importancia le di
Y al único que no vi desnudo
No sé cómo es la forma de tu cuerpo
Me quedo con la de tu pecho
Nunca hizo falta más
Mira; si amar es morir (que no lo creo) me dejo enterrar
Si entender es chocar, que me estrellen
Si la realidad destroza pero salva, me quito la venda
Y, sobre todo, si felicidad sólo es un instante
aprende a vivirlo