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"What if we already are who we've been dying to become"

domingo, 4 de diciembre de 2016

'que el dolor no dura para siempre';

Estoy sentada allí donde nunca estuviste
En el sofá de una vida que está rajada
He leído una vez más la historia que escribí
Y aunque no hablaba de nosotros, hoy se parece mucho a lo que no vivimos
También hay sangre seca junto a mí, de un corte que hace mucho que no sangra

He pensado en ti
Y hay nostalgia en cada hueco
Entiendo que la tristeza no se va así como así

Pero ha aparecido él
sentándose a mi lado,
con una película en una mano y mi mejilla en la otra
Con su boca entre mi cuello y mi cabello
Y mi pierna posada en su rodilla
Ha contrarrestado la pena


Y he visto que él es más que quien me ve reír

Es, poquito a poco, una bocanada de aire fresco
Un nuevo sabor en el paladar
Un vuelco de agua fría sobre mi cuerpo
El sonido para interrumpir el sueño que no quería ver acabar

Es la música que trae con un instrumento de viento
Las noches sin dormir a base de abrazos, y nada más
Son los pensamientos que no encajan con los míos
Las contradicciones y las diferencias que vi desde la primera noche
Es su forma de vivir no parecida a la mía
El polo opuesto que no quiero dejar escapar


Se tumbó sobre mi herida
Y está sanando

Y me contó que hay historias que se acaban,
que el punto y final quema
y parte puntas afiladas
Pero que estas historias no nos matan nunca,
que los destrozos se cosen con paciencia
y los hilos se cortan con dientes afilados

Se acercó sin hablar mucho,
me quitó la ropa interrogando con sus ojos
Y muy lento
y con mucho miedo

me besó la cicatriz con la punta de su lengua




           

jueves, 17 de noviembre de 2016

Creo, del verbo X;

Creo en las segundas oportunidades
En el cambio bien hecho
Y en la construcción de uno mismo como única salida

Creo en la atracción a primera vista
Y en el amor a tercera, cuarta o quinta
Creo en el llanto como forma de reír
Y creo en el abrazo desesperado que se le da a quien te dice adiós
como si fuera sal rozándote las heridas

Creo en el sexo bien hecho
Y en el sentimiento que se crea incluso cuando no te desnudan
Creo en las caricias y los besos en las mejillas
haciendo de salvavidas en un mundo que te ahoga

Creo en las hogueras saltadas todas las noches de San Juan
En los deseos quemados y arrastrados por las olas
Creo en la resaca que nace cuando has matado los miedos en el fondo de tu copa
Y en los labios que te dijeron, con un par de grados de más, "quédate"

Creo también en la resurrección del que se ha matado para vivir
y no ha sabido cómo hacerlo
Creo en el amor después de la vida
Y creo en la muerte después de haber amado

Creo en él;
en el primer amor para aprender a amar
y en el daño que este produce para poner en práctica lo aprendido, con el segundo
Creo, por supuesto, en el recuerdo
y en la admirable capacidad humana para no olvidar


Creo en un mundo que no existe y se dibuja en mi mente
Creo en los principios que no todos siguen
Creo en la paz antes de la guerra
y en la guerra de miradas para no perder detalle

Creo, del verbo creer
y entonces creo, del verbo crear
y me remito de todo lo malo
y me hago a mí misma perfecta e inamovible

Me creo a mí misma,
y me creo 
Me abrazo y me quedo en mí 
Me quedo a vivir aquí
para creer
y para crear todo aquello
en lo que ya no creo



             

domingo, 23 de octubre de 2016

"Al final, todo acaba en agua salada"

"Ya sea en lágrimas 
O en el mar"
Y no sabes lo bien que sienta esto último,
para borrar lo primero

He necesitado meses para atreverme otra vez a escribir sobre ti
He necesitado tiempo para querer que vuelvas a estrellarte contra el papel
Y también para que vuelvan las ganas de que me leas (te leas) de nuevo

Antes de nada, perdóname por utilizar una vez más (una de tantas) la vía fácil. Por volver a hablar por aquí, como quien se sienta con alguien cara a cara. No me quedan muchas más alternativas. 
Tampoco me vi capaz de aceptar ninguna otra.
Pero creo que hay cosas que faltaron por soltar. Y otras tantas que no fui capaz de lanzar. 

Hacer una pausa en mí fue algo opcional, pero intentar entenderme fue demasiado necesario. 
Es curioso; me había tirado meses asumiendo que te habías (que nos habíamos) ido aún teniéndote al lado y, sin embargo, cuando fuimos capaces de despedirnos fue cuando empecé a notar de verdad el dolor. Fue como una segunda pérdida. Ya te dije que nuestro distanciamiento lo sentí más como una muerte que como una distancia voluntaria. Por suerte no te asustaste, por suerte me entendiste. Supongo que siempre entendías todo. Esta vez fue como revivirte para acto seguido volverte a enterrar.

Me dijiste que ojalá pudieras evitar tanto daño, sin entender que todo mi sufrimiento no fue causa tuya. Que si alguna vez me hiciste sentir algo, no fue ni mucho menos dolor. 
Me creas o no, esa noche (y todas las siguientes) lloré más por ti que por mí. Yo ya me había acostumbrado a tener que hacer como si nada, aunque por dentro se me removiera todo. A lo que no me acostumbraré nunca es a la angustia en tu rostro al decirme que, simple y llanamente, no había forma de corresponderme. Y repito: no me dolió esta realidad que ya sabía de sobra. Me dolió la forma en la que tus palabras se te clavaban en el pecho más a ti que a mí. Sobre todo porque lo más seguro es que tú siquiera intuías que yo jamás quise exigirte tanto. No tenías por qué quererme (al menos no de la forma en la que yo necesitaba que lo hicieras). A mí me basta con saber que me has pensado aunque sea un instante, que algo de lo que te dije en un pasado te sirvió. Me basta con ver que no fui una sombra en tu vida, aunque no llegase tampoco a ser luz.

Déjame decirte que entiendo que quisieras cambiar las cosas, que te jodiera tanto la impotencia y el hecho de que mis latidos, simplemente, no se amoldaran a tus manos de la forma en que yo tanto lo deseaba. Pero créeme, no hay culpa mayor que la que nos echamos sobre los hombros cuando no lo merecemos. Menos en casos como estos, en los que ni siquiera hay delito. Y de tener que culpar a alguien, me lo echaría todo a mí. Fue un año que se desmoronó, pero fui yo la que se encargó de echarlo abajo. Y es que hay algo que necesito dejar claro: nunca, nunca, nunca tuviste ninguna culpa de la imagen que yo llegué a crear de mí misma al mirarme al espejo. Sólo tuviste la mala suerte de ser querido por alguien que estaba a punto de romperse, y que te cortases con cada uno de los trozos solo era cuestión de tiempo. Pero todo puede construirse de nuevo, y aunque arreglarse a una misma no es trabajo fácil, he conseguido amoldar todas las piezas a mi cuerpo. No me arrepiento de nada; ni del daño que me hice, ni de la forma que tuve de menospreciarme, ni del cambio que todo eso supuso en mí, ni mucho menos de ti. No he perdido un año, he ganado una forma de ver la vida que ojalá muchos tuvieran para entender por qué deben quererse (y, sobre todo, cómo hacerlo) y me he guardado un sentimiento que ya quisieran otros llegar a experimentar.

No llegué a responderte a la pregunta de si llegó a ser amor lo que sentí por ti. Decir que eras una persona increíble me bastó. De veras, eres fascinante incluso con tus taras y defectos, y eso es maravilloso. Todo esto lo mantengo, pero ahora también afirmo la pregunta. , claro que fue amor. Yo sentía amor por tus palabras, por tus gestos, por los consejos y por lo que no dejaré de recordar. Sentí amor porque eras un poco hogar, porque me sentía en calma, una calma que probablemente tú también has sentido alguna vez. En este caso, ya sabrás lo difícil que es alejarse de donde nos sentimos vivos porque, instintivamente, acabamos viendo un poco de muerte en todo lo demás. 

Seguiría hablando en pasado, pero fue amor y sigue siéndolo. Fuiste paz de nuevo en el abrazo que me diste, un abrazo que, muy lejos de romperme, fue capaz de darme por fin libertad para pensar que ya no había posibilidades entre nosotros

Pero ¿y después de eso qué? Verás, todavía te siento cada vez que vienes a mi mente (y esto es algo que pasa continuamente). No creas que no me cabrea, porque odio vivir a base de recuerdos, pero es algo que ya sé: yo no te voy a olvidar. Sé que aún pudiendo no lo haría, no lo mereces. Yo no lo merezco tampoco. Si pudiera volver a atrás y me dieran a elegir, me quedaría contigo de nuevo. No me privaría del gusto de conocerte, de disfrutarte, de saborear tus charlas e inquietudes. Seguiría sentada allí, delante de ti, y volvería a quererte, no en un contexto sexual o amoroso (lo mío siempre fue más allá, por eso has marcado la diferencia) Yo arroparía la palabra amigo (aunque fallara una vez más) volvería a quererte como persona, me enamoraría mil veces de tu respiración. Continuaría a tu lado aún, te lo juro; nada me gustaría más que saber cómo has cambiado, cómo sigues pensando, qué anhelas, qué te gusta y qué has empezado a odiar. Pero no puedo. Alcancé a sentir tanto en tan poco tiempo, que no podía arriesgarme a más. 
Y es que quizá tú no recuerdes esta frase, pero no te equivocaste cuándo me dijiste que 'se puede sentir mucho por una persona en muy, muy poco tiempo'. No lo tuve en cuenta, yo pensaba que el cariño iba más allá de pasar un mes al lado de alguien. Qué poco me faltaba para creerte.

No, por supuesto que no te voy a olvidar. Hay personas (como tú) que nos dan demasiadas cosas buenas como para lanzarlas contra el olvido. Al igual que hay veces en las que debemos asumir que no por más que forcemos a la mente, el corazón va a ceder. Seguro que en esto también me entiendes. 
Y, respecto a asumir, fue algo que me costó mucho, muchísimo. Te me has clavado como nadie lo ha hecho, y tardé demasiado en dejarte entrar plenamente, siempre tirando de ti para ver si era capaz de sacarte. Pero qué va, ni la distancia me sirvió; al final era yo la que siempre volvía a ti. Me engañé de forma magistral, habría sido capaz incluso de negar tu existencia solo para ver si era capaz de convencerme de que tú no debías hacerme sentir y no fue hasta que te lo escupí todo a la cara cuando entendí que ya no me serviría demasiado robarle tiempo a mi pecho, como tampoco me iba a servir robarles tiempo a todos aquellos que se quisieran quedar a mi lado sin hacerme sentir nada. Hay ciertas cosas que no deben compartirse, y este tipo de dolor es una de ellas.

Una vez me dijiste que aunque ella no te pudiera amar de vuelta, aunque nunca pudiera corresponderte, el haberla querido, el experimentar ese sentimiento que cambia vidas, ya te valió la pena. Y tenías razón, tenías mucha razón: vale la pena, y gran parte de la alegría. 
Lo que no sé es si tú has sentido miedo. Si a ti también se te ha pasado por la cabeza la disparatada idea de que volverás a sentir, sí, pero no de la misma forma que antaño. No con la misma intensidad. 
Si tú también lo has pensado... bien, sólo espero, de verdad, que estemos equivocados. 


Hace mucho te escribí una carta que te pasó del lagrimal pero no llegó a tus labios. 
Ahora no quiero lágrimas. Ahora quiero que tus labios rocen tus pestañas. 

Te prometo que yo ya he sido capaz de (sentir) y sonreír.


sábado, 15 de octubre de 2016

Volver a confiar asusta. Pero oye, qué bien sienta;

Para cuando asumes que no te pueden amar ya te has hecho mucho daño
Para cuando entiendes que hay imposibles reales ya es demasiado tarde para que te salves

No vale la pena intentar desatarte de los recuerdos
Deshacerte de esa cuerda con nombre y apellido que te cuelga desde un precipicio con forma de corazón
Te has pasado varios veranos siendo invierno
Y ahora, inevitablemente, te asusta diciembre y su susurro

Pero todo es avanzar y no pararte en medio de ese latido ajeno
Quiero decir, que podemos hacerlo bien
No, no lo estoy haciendo tan mal como esperaba
Estoy dejando que un nuevo rostro, (paciente, siempre paciente) se acomode a mi lado mientras yo me coso las heridas; y me está haciendo latir de nuevo, aunque sea poco a poco
Estoy sintiendo a pesar de estrellarme de vez en cuando con un pasado conocido
Con ese eterno Ojalá
Ese viejo cliché de amor no correspondido, cuánto uso le hemos dado...
La mala broma de estancarme en la risa que no debería  sólo pasa a veces, cuando son las 3 de la mañana y yo no puedo dormir
(Que por lo general suele ser siempre)
Luego me levanto habiendo descansado menos de cuatro horas
y el paladar tiene cierto sabor a dolor y a historia no vivida

Después vuelve a aparecer, unas nuevas manos que me tocan con aprecio
Y yo le beso los labios y en ellos no hay nadie más, y caigo en la cuenta de que me están temblando las piernas y esta vez todo parece encajar

Aquí es cuando admito que no me pudieron amar, y que me hice demasiado daño
Pero entiendo que nunca es tarde para arreglarse
Y para dejar que te quieran
Que seas tú el que vuelva a querer una vez más

domingo, 2 de octubre de 2016

Re-cordis;

Recordar: del latín re-cordis
Volver a pasar por el corazón 

Dicen que el corazón guarda en cada vena una pequeña puerta que da paso a una diminuta habitación con minúsculos cuadros que muestran, en cada uno de ellos, los momentos más decisivos de tu vida
Dicen que allí, entre tanto arte, se encuentra la primera mirada tímida en clase
Las primeras palabras nerviosas
La primera caricia temblorosa en la mejilla de vete a saber quién
El primer beso, todos los que vinieron después, el último
Y los que no distes por miedo
Reina también el rostro de la primera persona de la que te enamoraste
cubierta por una arteria que no para de bombear, para mantener siempre con vida ese recuerdo

En ocasiones, se pasea por esas habitaciones el sentimiento que alguna vez te callaste, y lleva la medalla de cobarde
Aunque no intuya que, en realidad, es muy valiente por ser capaz de seguir viviendo a pesar de tanto silencio
Está también el sentimiento que una vez te atreviste a demostrar, aunque todo quedara en el intento
Estos suelen caminar juntos y, muy pocas veces, sueltan alguna que otra lágrima por lo perdido, por lo encontrado, y por los que no los supieron apreciar

Al fondo, muy al fondo se acomoda la persona que te amó pero a la que, por suerte o por desgracia, tú nunca amaste
Y allí, mucho más allá de la persona no amada, se encuentra una versión de ti mismo algo masoquista y sentimental
A veces, cuando es de noche, se dispone a tirar de cada vena para abrir las puertas y observar cada uno de los cuadros que decoran las paredes de esas diminutas y escondidas habitaciones

Y en ese mismo momento, tú, (la única versión real que puede existir de ti) sientes el arte en cada parte de tu cuerpo

Y notas como cada fotografía, cada momento, cada persona y cada sentimiento
vuelve a pasar por tu corazón
para llegar hasta los ojos
y ser expulsados en forma de gotas que saben a sal, mientras imaginas que nunca volverás a llorar
sin sospechar que el corazón
siempre aguanta
un pequeño estirón más

martes, 13 de septiembre de 2016

Dime dónde empieza lo perfecto y dónde acaba;

Hoy una amiga me ha dicho, insegura, que hace una semana no paraba de llorar porque no pudo engañar a su madre y saltarse el desayuno
Y, claro, hacerlo era imprescindible porque había cenado pizza y ya era demasiado

Hace poco una amiga me dijo que no podía ir a la playa (que no es lo mismo que querer)
Que cómo iba a ponerse en bikini delante de... que le daba pánico y mejor se quedaba en casa

Hace meses un amigo me confesó, entre sollozos, que había vomitado el almuerzo
Que después la sensación fue peor, pero no pudo evitarlo. Le cuesta demasiado aceptar al espejo

A cada instante un amigo me dice que a ver si engorda, que anhela tener un cuerpo de esos que hacen girarse mil miradas al pasar

Hace no mucho me dijeron que la chica alegre de clase, y personalidad encendida, hasta hace poco casi no comía nada. Lo triste es que este secreto me supo tan familiar, que no me sonó a sorpresa.

También una amiga me ha dicho que cómo va a gustarle a ese chico del que lleva enamorada tanto tiempo atrás. Que si se da asco a ella misma, imagínate lo que debe producir en los demás

Y hoy lloro escribiendo esto, porque lo peor de todo es que son historias reales
de personass que destrozan los espejos al pasar, porque piensan que nunca podrán alcanzar la imagen que en sus mentes se dibuja
Y en su fragilidad y vulnerabilidad ante cualquier comentario, yo me fijo en sus bellezas
En lo efímero que es alguien que no se atreve a amarse, pero sí se atreve a amar
Y me rompo un poco más ante lo absurdo de pensar que la forma de tu cuerpo
le da forma a tus pensamientos y a tu pecho camuflado

Les intento enseñar cómo se sale de uno mismo, el camino exacto para no perderse.
Pero es que hacer caminar a quien no quiere moverse de su zona de confort es como tirar piedras hacia tu propio tejado. Es un cansancio constate contra algo que sientes que no conseguirás

Pero supongo que luchan, que todavía se mantienen
Que si lloran, tiemblan y hablan sobre lo mal que se sienten
es porque aún siguen vivos
Pero yo sigo quemándome al ver un mundo engañado
Empeñado en destrozarse contra ideales tan falsos
Que hay tanta perfección en uno mismo que hasta parece irreal
Tanta perfección, que te volverás imperfecto
Y sé que cuesta creerme, pero confía un instante, porque hasta en tus propios "defectos" puedes llegar a vivir


domingo, 4 de septiembre de 2016

Sólo somos lo que alguna vez pensamos que no haríamos;

Todo lo que no debe hacerse cayó en tus manos como polvo de estrellas y risa afilada que se agota
Todo lo que no debe hacerse te hizo a ti

El alcohol, el humo de tus labios, los ojos encendidos,
Los besos, muchos besos, el ansia, el miedo
El sexo fuerte, el sexo dulce, despacio
El sexo contigo misma
El abrazo después de correrte. Acariciarte las rodillas después del orgasmo
¿Es asi como se siente?
La rebeldía, los gritos, los fantasmas
Los estudios dejados, los libros leídos y quemados
El exceso de comida, la falta de esta
Las arcadas. Los vómitos. Las lágrimas saladas
Las pastillas, la fiebre y el tic tac del reloj de tu muñeca
Enferma enferma enferma
Ahora no eres tú. Te has vuelto tu enfermedad
Pero ¿qué enfermedad?
Muerte. Vas a matarte para volver a ser la de nunca 

Hay límites que deberíamos pasar aunque fuera una sola vez en la vida
Y luego reír
No vas a durar mucho más por aquí
Estás de paso
Un paso rápido que dura poco y se agota
Somos un paraíso perfecto
Todo lo anterior no es más que el mordisco de la manzana que no se deja arrancar

domingo, 21 de agosto de 2016

Me he acostumbrado a despedirme antes de perder a alguien;

Te voy a decir adiós por si te pierdo
Me despido antes de tiempo por si me voy
Nadie dura eternamente. Nada acaba siendo eterno
Y no te hablo de la muerte. Hay pérdidas más dolorosas que esa

Ya sabes, te digo adiós por si nos cansamos
Por si no me queda más remedio que alejarme
Podría, aunque no lo creas, llegar a ser necesario

Tú no sabes cuántas vidas se han salvado gracias a la distancia

lunes, 1 de agosto de 2016

Instantes;

Si los latidos son como campanadas, los dejo sonar
Si los años son heridas, los dejo que hieran
Si la sal cura más que duele, la vierto en el pecho y a seguir

Aprendes que el camino pincha andando descalza por él

Y secas la sangre de las heridas a base de sonrisas que alguien te ofrece
Mar; la vida es un barco lleno de personas que saltan para salvarse de ti
La vida es un barco lleno de personas que te hacen saltar al fondo del océano para salvarlas

Nada justifica el dolor hasta que no pueden quererte

Entonces cualquier excusa es buena para entender que no es su culpa ni la tuya
Que sólo sois dos que se han estancado en alguien; tú en él y él en ella
Nada justifica el dolor hasta que se hace crónico

Porque eres el amor de la vida que nunca viviré contigo 

La misma que acabaré viviendo con otro 
a quien seguramente termine amando más que a ti 
Pero sin llegar a olvidarte nunca 

Nada es para siempre, entonces quererte tampoco

Nada es para siempre, entonces la distancia menos
Entonces no te vas a ir para siempre ni tendré que alejarme nunca
Entonces te querré siempre
Lo que no sé muy bien es para qué.

Aún no tengo muy asumido lo del olvido; soy una fábrica de recuerdos

Y no voy a dejar de funcionar
Aún no asumo que me he ido


Si quererte me ha dolido,
imagínate olvidarte

Vuelvo

Como vuelve quien no es bien recibido
Y doy media vuelta
Recuerda: no te quedes allí donde no te abrazan ni te besan

Besos, he dado muchos besos

Soy un cementerio de labios
Están todos muertos por dentro
Dentro de mí
Menos tú, que sigues vivo
Qué curioso; eres al que más importancia le di
Y al único que no vi desnudo
No sé cómo es la forma de tu cuerpo
Me quedo con la de tu pecho
Nunca hizo falta más

Mira; si amar es morir (que no lo creo) me dejo enterrar

Si entender es chocar, que me estrellen
Si la realidad destroza pero salva, me quito la venda

Y, sobre todo, si felicidad sólo es un instante

aprende a vivirlo

lunes, 27 de junio de 2016

Nos llamaron 'la Generación Perdida' y les creímos;

"-Sois la generación perdida
-La de los desempleados
-La de la desesperanza"

He perdido la cuenta de las veces que oí esto. Pero duele más cuando ese 'sois', es cambiado por un 'somos'
"-Somos la generación de los vasallos, y es lo que nos ha tocado
-Estudies lo que estudies nada va a tener salida
-Para qué protestar, si nadie nos va a hacer caso"

Hemos mutado en jóvenes tristes, en almas de ancianos que no saben qué cuerpo habitar antes de rendirse. Hemos hecho caso a la mayoría, hemos dejado que nos venden los ojos y hemos tachado de locos a la minoría que tantas veces nos ha gritado que nos quitemos la venda de una vez

Será por esto que no somos capaces de ver que están muy equivocados
Que también somos la generación que sueña, aunque por desgracia muchos hayan dejado incluso de dormir
Que somos los que se dan cuenta que hace falta un cambio, y ese cambio está en nosotros
Que tenemos voz y no nos van a callar
Que la Mordaza sólo nos sirve para incitarnos a gritar más

Que si somos la generación perdida
es porque nos arrebataron la brújula de las manos
La tiraron contra el suelo, la pisaron, la golpearon
La destrozaron
Y nos robaron todo lo que teníamos sólo para que después no pudiéramos hacernos con una nueva

Que si somos la generación perdida es porque siempre que hemos pedido ayuda para encontrar el camino, nos han orientado mal
Que si somos la generación perdida, también somos la generación de perdedores
Perdedores que se hacen con el poder para así sentir que son alguien
y se crecen con la vida que les quitan a otros

Que sí, que somos la generación perdida
pero que todo el que se pierde se encuentra
Porque 'no hay mejor forma de salir del laberinto, que adentrándose en él'

Que nadie nos engañe más:
Seremos la generación que nosotros queramos ser

jueves, 23 de junio de 2016

Querida yo del pasado: no te arrepientas de nada

Querida yo de hace muchos, muchos años:
Me gusta la risa que sueltas desde la cuna
Pareces tan feliz que no puedo más que pensar en lo ignorante que eres ahora
Pero también en lo inocente
Quería contarte un par de cosas, intentaré no pasarme
Tú solo presta atención

Querida yo del pasado;
Vas a tener una infancia plena
De esas en las que no faltan juguetes,
películas de príncipes y princesas
Y cumpleaños felices con primos para jugar

Cuando crezcas un poco y tengas algo de consciencia,
empezarás a oír gritos que, sin dañarte en el momento, por desgracia, harán eco en tu futuro

Te van a gritar que estás gorda
Probablemente no una vez; probablemente sean muchas
Sé que en esa época no va a romperte del todo
Ojalá hubieras mantenido siempre la compostura
Aunque supongo que te entiendo; era difícil que te dolieran los insultos con 5, 6 o 7 años. Solo te faltó crecer un poco para empezar a creer al resto y no a ti misma
-'Quién te va a querer con ese cuerpo'- Y sí, quien te lo dejo fue capaz después de dormir con la conciencia limpia
La que dejaría de dormir serías tú, y lo siento

Tranquila, por cierto; cuando pierdas 15 kg te dirán lo guapa que estás
Cosas de la sociedad, pero de esto te hablo más adelante
Tú solo sigue leyendo

Empezarás a entender que debes depilar cada zona de tu cuerpo
A los 12 una cuchilla y a volar
Después viene el maquillaje,
los tacones
Y el preguntarte por qué no te crecen las tetas
Menos mal que vas a tener suerte
Vivirás en una época en la que no hay nada que no se pueda solucionar con 3000 euros y dos trozos de silicona

No llores, a mí tampoco me gustaba la idea
Pero es que es lo que se lleva
De veras, lo dicen en todos lados
En la tv, en las revistas, en la escuela
Lo dice hasta nuestra madre, que con un poco más de colorete estaría más bella
Sí, fíjate que sorprendente, lo dirán hasta en tu casa

Querida yo del pasado, escúchame atentamente:
Cuando absorbas todo lo anterior,
y entiendas que no te gustas porque no eres lo que ellos quieren,
es cuando vas a empezar a pensar en la muerte
No es una frase hecha; de verdad desearás morir
Buscarás la manera, pero no vas a tener valor
Y ahí es donde entenderás que lo que realmente querías no era quitarte la vida
Sino aprender a vivir

No será fácil enseñarte;
Harás una comida al día, y te parecerá demasiado
No vas a poder mirarte al espejo, ni dejarás de llorar por una báscula que no baja y una autoestima que no sube
Justo aquí muchos te darán consejos, te dirán que comas más
Que qué coño estás haciendo
Que te quieras de una vez
No les hagas caso; ninguno entiende que va mucho más allá de eso
No es tu cuerpo, es tu mente
A veces esta nos falla; es algo más que normal
Muchos están convencidos de que desde pequeños nos enseñan a aceptarnos, pero no es cierto
A la sociedad sólo le conviene que nos odiemos
Te juro que cuando canalices esto último
cuando te lo creas (que lo harás)
Empezarás a verte como nunca antes lo has hecho

Volviendo un poco hacia atrás, se me olvidó mencionar al chico que con diez años os decía putas a todas
Bien, te lo volverán a llamar
No, no has hecho nada malo
Sólo has tenido sexo
No, yo tampoco entiendo bien por qué a ese amigo, que se acostó con dos el mismo día, le acaban de llamar "crack"
Tú disfruta; a tu amiga, la virgen, le dirán que espabile y que eche un polvo ya
Lo has entendido bien: da igual lo que hagas, 
nunca nadie te aplaudirá

También tengo que avisarte que vas a ver como la gente pierde mucho
Dinero, casas, trabajos e incluso la propia vida
Claro que te va a afectar
¿Sabes cuál es el problema?
Que en ese año en el que no querías seguir, la vida sí que seguía
Tú cerraste los ojos a todo lo que te rodeaba
sólo para que nada te pudiera tocar

Pero mira...
Querida yo del pasado: los vas a abrir
Y vas a sentir que ves por primera vez
Te vas a cansar de tanta opresión, de tantos cánones absurdos, de tanta corrupción de personas que sólo miran por su bolsillo y de tantos gritos que provocarán sorderas
Vas a ver que el mundo está repleto de mierda
Y todo porque unos cuantos se empeñan en cagar en él
Lo peor es cuando veas que los que están a tu lado, no salen de sus burbujas

Que si hablas de igualdad y de la opresión a la que se somete a un solo género, te dirán que exajeras. Que cuándo te has vuelto tan reivindicativa
Que esas cosas ya no pasan. 
¿Que hay otra violación? Ella se lo habrá buscado
Que para qué preocuparme por lo que pasa en el mundo, mejor dejo el voto en blanco, 'que lo hagan otros por mí' 'son todos unos ladrones'  
Y tú el que le abres la puerta para que puedan robar

Se callarán, todos a tu alrededor van a callarse
Hablo de familiares, amigos, conocidos
Que cerrarán la boca y, sin saber muy bien por qué, querrán que tú también lo hagas.
'calladita estabas más guapa'
Y más muerta ¿no?

Querida yo del pasado:
A ti que no te detengan
Porque no gritarás sola
Justo aquí serás feliz, tu risa sonará a la de tu cuna, vas a soltarte de las cadenas impuestas y vas a saber bailar

Porque te aseguro que hay personas que mas que humanos
son alarmas antirobo
Que te harán creer que el mundo puede ser algo mejor
"Lo vamos a conseguir"

Querida yo de hace muchos, muchos años;
Que suerte que no puedas leer esto
Nada me dolería más
que descifrarte la vida
que no ha hecho más que empezar

viernes, 3 de junio de 2016

'Tú' como única solución;

El dolor, el problema de no quererse, no reside precisamente en la falta de este amor propio. 

Cuando alguien nos dice que no le gusta esto o aquello de si mismo, cuando nos resalta esos defectos que vemos inexistentes, tendemos directamente a soltarle la parrafada de: 'eso no es cierto. Mírate, eres preciosx'
Como si nuestra humilde (pero equivocada) opinión fuera a cambiar la suya. 
Otras veces caemos en el error de creer que cambiando a esa persona quizá, por arte de magia, llegará a quererse más. 

-'Ojalá fuera más delgadx'
-'Haz dieta entonces'

-'Odio mis orejas'
-'Operate, si eso te hace verte mejor'

Como si 10 kilos menos o un par de cirugías pudieran darle toda la seguridad que anhela. Esto no es más que engañar a la mente. Porque si por dentro algo no va bien a la larga sólo podrás conformarte con la disparatada imagen que has querido crear de ti mismo. 
La autoestima puede elevarse, esto es un hecho. Pero no pensamos en ello. Y aquí viene el gran problema: nos empujamos a cambiar primero de físico, e incluso lanzamos a otros a hacerlo, sin entender que primero debe haber un cambio en tu cerebro para aceptar así tu cuerpo. 

El dolor, la cuestión de no quererse no reside en la falta de este amor propio, claro que no. Va mucho más allá de esto. La gran incógnita que no nos atrevemos a despejar es aquella que nos da como resultado que somos nosotros mismos los que debemos asumir que no nos queremos. 
Es sencillo: si no te enfrentas al problema, al final el problema acabas siendo tú.

domingo, 22 de mayo de 2016

Hueso fuera, corazón partido;

Estuve demasiado equivocada, demasiado dañada durante meses
Empeñada en creer que el mundo era un mal lugar para jugar
y mi cuerpo, un hogar demasiado destruido en el que habitar

Fueron pasos muy medidos;
Solté los cubiertos, agarré la pistola y apreté el gatillo apuntando a mi sien
Y toda la lógica que me había acompañado en un pasado, se fue
Cada plato de comida tirado a la basura solo era otra forma de morir
Cada vez que me dije que no valía nada delante de ese espejo solo fue otra forma de herir

Que manera tan bonita de hacer poesía cuando no quería continuar en mí
Que manera tan preciosa de querer ser eterna sin vivir

Porque realmente pensé que hueso equivalía a belleza
Que cómo me iban a querer sin tener en cuenta lo de fuera…
Pero ¿en qué momento lo dejé?
¿En qué momento dejé entrar ese patético pensamiento?
¿Quién ha hecho que deje fuera todo el amor que una vez me tuve dentro?
Si hubiera escuchado al espejo, en vez de juzgarlo, me habría dado cuenta de cuan cerca estaba la respuesta
Pero estaba sorda, muda y ciega
Paralítica de cerebro para dentro, y de pecho para afuera
Pero la parte racional nunca se muere
Y mi lado izquierdo me decía, cada vez que bombeaba, un callado:
"Cuidado con eso que llamas corazón
Porque vas a valer tanto
dependiendo del valor que le des a él"

Y supe en uno de esos latidos que me llegaban a doler (y sé) que perdí tanto tiempo en destruirme
Que algo no iba bien cuando no podía dormir
Cuando me costaba no llorar, y quería vomitar hasta el aire que me rozaba la garganta
Que sé (que una parte de mí siempre lo supo) que no merecía nada de lo que me di

Porque me hice tanto daño y soy consciente,
Porque ya no me duele si son crueles conmigo
Porque nadie nunca va a hacerme sentir de la forma en la que yo logré romperme

Para mi suerte, conservé cada pedazo
Y estaba rota, pero no era irreversible
Que acaricio cada parte de mi cuerpo, y le sonrío al espejo
Y ya casi me he perdonado por no saber apreciarlo
Que me abro el pecho y arropo todo lo que hay dentro,
Porque si nadie nunca podrá ser tan cruel conmigo como lo fui yo
Sé también que tampoco podrán quererme, como ahora soy capaz de hacerlo 

miércoles, 4 de mayo de 2016

'Muerte al guión';

Me duelen los prejuicios
Y me duele tener a muchos de ellos dentro de mí
Me duele pensar que algo es bueno o malo
sólo porque alguien, en algún momento, me dijo que esto era así

Podemos escapar de lo que nos han impuesto 
Podemos no creer en ello 
Lo que no puedes es olvidarlo
Y no olvidar implica, lo quieras o no, recordarlo en algún momento

Siempre alguien te dirá lo que no debes,
lo que no es bueno,
lo que te vendría bien
y el por qué de todo ello

Puedes estudiar mientras creces
Introducir mil libros en tu cabeza
Realizar un centenar de exámenes 
Pensar un buen trabajo; uno de esos que impliquen ganar gran cantidad de dinero
Ser médico, abogado o arquitecto 
Rechazar a los viernes por la noche, a los sábados que no acaban
Colocarte la corbata a la vez que la seriedad, y sonreír

Detente, después, a buscar un buen amor
(Nada de amores de una noche, de besos en una barra y caricias en el coche)
Y es que, aunque esto suene a locura, como decía Cortázar:

“Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto..."

Logrado esto ten hijos, muchos hijos
Y una bonita casa con jardín y chimenea 
Un perro que te reciba al llegar para no sentirte tan solo 
Y un cómodo sillón donde descansar mientras la vida se pasa 

Todo esto está estipulado como lo socialmente aceptable. El que haya vivido según lo establecido bien lo sabe. Pero existe la posibilidad de otra vida y otro instante. 

Puedes crecer estudiando
Introducir mil libros en tu cabeza 
de esos que no tienen exámenes al acabarlos, más que el que tú quieras llevar a cabo
Pensar un buen trabajo; que te llene el pecho y no el bolsillo 
Ser médico, abogado o arquitecto
O músico, escritor, vacíos de miedos...
Vivir un poco más entre la noche, bailar hasta las 5 de la mañana
Dormirte a las 6, con la resaca de una mañana apagada
Colocarte de nuevo la corbata, la seriedad que sabe cuando dejar de ser niño

Detente, después, a saber que puedes enamorarte
Y piérdete un instante en esos amores que no llegan a ser nada
Que vienen deprisa, con el ansia de los besos y la ropa caída 
Y aprende de ello y espera a que te toque, a que venga
Y deja que te empape quien valga la pena
Porque esto no es tanta locura. Que como continuó diciendo Cortázar:

"...Como si se pudiera elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. Vos dirás que la eligen porque-la-aman, yo creo que es al vesre. A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto"

Y puedes no casarte
Y saltarte el paso de los hijos
Y comprarte un piso de dos habitaciones y cuadros en las paredes
con fotografías de risas que nunca olvidarás 
O viajar sin rumbo fijo, sin firmas de contratos de casas enormes que te atan al mundo 

Todo esto puede tomarse como lo socialmente inaceptable. El que haya vivido según sus normas lo sabe. El punto de mira de cualquiera que quiera juzgar, el blanco perfecto al que manchar. 

Cuesta mucho entender que esta es otra vida, otro instante muy distinto a todo lo anterior. Sí, existen demasiadas vidas y demasiados instantes... Cuesta mucho entender que ninguna es mejor que otra. Que ninguna es peor a la otra. Que la opción de vivir de una forma u otra no es ni más válida ni menos correcta. Solo diferente. 

Y puedes escoger una opción, o mezclarlas y remezclarlas. Que puedes hacer mucho o muy poco, y siempre habrá alguien que te diga que, oye, que cuidado, que qué estás haciendo. 

Pero supongo que lo realmente difícil de esto,
la raíz del problema no es lo que decidimos vivir ni cómo hacerlo
Lo que nos quita el sueño (y los sueños)
es que no vemos que lo importante es que aquello que hagamos,
aquello que seamos, aquello que hagamos surgir
sea siempre
lo que realmente 
nosotros
queremos
vivir