A cuántas preguntas les has roto los dientes para encontrar las respuestas. Y al final has acabado igual de sola pero con más sangre.
Yo no iba a ser la excepción. Me persiguieron los interrogantes desde que nací
Me caí con muchos de ellos
El primero vino en forma de llanto, la primera bocanada de aire en brazos de mi madre
¿Por qué vivo?
Solo que no fui consciente de la pregunta hasta que crecí un poco más
Luego llegó la dulce infancia
¿Por qué me regañan?
Lo inundaba todo aquella pregunta cuando decían que algo estaba mal y yo no procesaba
¿Por qué lo que ellos dicen está bien y lo que yo digo no?
¿Por qué tengo que hacerles caso?
Era muy niña
Era muy niña
Me quedaba muda con las mariposas
¿Por qué ellas vuelan?
¿Podré volar yo?
¿Por qué no?
¿Por qué yo no?
Los aviones me creaban, y me siguen creando, nostalgia
¿Quiénes van dentro?
¿A dónde van?
¿Por qué yo tengo que quedarme aquí?
¿Podré, de nuevo, volar yo?
A los 7 años di mi primer (pequeño) beso con el hermano de una antigua amiga
¿Es esto el amor?
¿Qué es el amor?
¿Soy yo el amor?
¿Qué significa besar?
Aún le guardo cariño a aquellos interrogantes
Luego vinieron besos más profundos, más abrazos, pasear cogidos de la mano
Las preguntas (casi) no cambiaron
¿Es esto el amor?
¿Qué es el amor?
¿Soy yo el amor?
Ya sé lo que significa besar pero ¿por qué lo beso si no lo quiero?
En la adolescencia
me sentía tan viva que me tocaba las manos y pensaba:
¿Por qué existo?
¿Para qué existo?
¿Tengo que hacerlo siempre?
¿Podría desaparecer si quisiese?
Nunca me refería a la muerte
La playa me acompañó durante muchos años. Me ha visto besar, abrazar, confesarme, llorar, reírme hasta las lágrimas. Nos vio a los cuatro durante mucho tiempo. Me vio pensar
¿Se acabará algún día este momento?
¿Cómo puedo sentirme tan tristemente feliz con ellos?
¿Será eterno el sentimiento?
¿Por qué su amistad es tan, tan dulce?
¿Por qué se va?
¿Qué ha cambiado?
¿Por qué ya solo quedamos dos?
¿Por qué solo quedo yo?
Llegaron otras personas y otro tipo de sentimientos
Más profundos y también más confusos
Más profundos y también más confusos
Lo miraba reírse
¿Es esto el amor?
¿Qué es el amor?
Lo miraba mientras me hablaba
Lo miraba mientras me hablaba
¿Lo es él? ¿Es amor?
¿Tiene que doler?
¿Por qué lloro?
Dejé de mirarlo
Dejé de mirarlo
¿Por qué me siento tan fuera de lugar?
Insisto, ¿es esto el amor?
¿Por qué no puedo(e) (cor)responderme?
Crecer me empezó a dar miedo, observaba en mí ciertas formas que estaban mal
¿Por qué me siento tan sola?
¿Por qué lo noto todo tan intenso?
¿Por qué no he aprendido a quererme?
¿Por qué no quiero hablar con nadie?
¿Por qué me alejo?
¿Por qué todos quieren acercarse?
¿Por qué tengo que estudiar?
¿Por qué nada sirve para saciarme?
¿Por qué me empeño en escribir?
¿Por qué me leen si nada de lo que escribo es bueno?
¿Es normal pensar tanto en la muerte?
¿Por qué tengo que seguir viviendo?
Se me derrumbaron los hombros y no había techo que tocar para calmarme
¿Por qué tengo que comer?
¿Por qué estoy vomitando?
¿Por qué no puedo pararlo?
¿Cómo dejo de pensar en mi cuerpo?
¿Cómo se apagan los pensamientos?
En ocasiones se me vienen instantes que intenté borrar
Segundos, minutos,que creí desaparecidos.
¿Por qué me sentía sucia?
¿Fue mi culpa?
Sino fui yo, ¿por qué lloro?
¿Por qué no se detenía? (¿El tiempo o él?)
¿Por qué con el paso de los años, me afectó?
¿Por qué no fui capaz de ver lo inmenso de aquel momento?
¿Por qué no vi que aquello no estaba del todo (para nada) bien?
¿Por qué razón pensé que ciertos actos eran (con)sentidos?
¿Fui yo?
¿Por qué coño me tengo que sentir así y él no?
Solo necesito calmarme
También llegó el perdón, la pena y recordar una época que no volverá
¿Por qué he perdido tanto tiempo?
¿Por qué lo he desaprovechado llorando?
¿Por qué aún quedan restos?
¿Puedo borrar los recuerdos?
¿Por qué a veces sentimos que seguimos sin aprovechar la vida?
¿O tú no lo sientes?
¿Por qué me siguen invadiendo los peros?
¿Por qué a veces aún quiero llorar sin motivos?
¿O es que sí hay motivos?
Las deformidades fueron moldeadas, y aunque nunca es fácil, me acomodé a ellas hasta hacerlas mías. He sido capaz de apreciarlas.
Para muchas de estas preguntas no encontré respuestas.
Otras tantas fueron respondidas de forma torpe.
Después de esos interrogantes vinieron muchos más.
A veces me quedo en calma y cuando creo que simplemente voy a callarme, ocurre, vuelvo a hablar:
¿Cuántas preguntas más me quedan por hacerme?
¿Por qué me siento tan sola?
¿Por qué lo noto todo tan intenso?
¿Por qué no he aprendido a quererme?
¿Por qué no quiero hablar con nadie?
¿Por qué me alejo?
¿Por qué todos quieren acercarse?
¿Por qué tengo que estudiar?
¿Por qué nada sirve para saciarme?
¿Por qué me empeño en escribir?
¿Por qué me leen si nada de lo que escribo es bueno?
¿Es normal pensar tanto en la muerte?
¿Por qué tengo que seguir viviendo?
Se me derrumbaron los hombros y no había techo que tocar para calmarme
¿Por qué tengo que comer?
¿Por qué estoy vomitando?
¿Por qué no puedo pararlo?
¿Cómo dejo de pensar en mi cuerpo?
¿Cómo se apagan los pensamientos?
En ocasiones se me vienen instantes que intenté borrar
Segundos, minutos,que creí desaparecidos.
¿Por qué me sentía sucia?
¿Fue mi culpa?
Sino fui yo, ¿por qué lloro?
¿Por qué no se detenía? (¿El tiempo o él?)
¿Por qué con el paso de los años, me afectó?
¿Por qué no fui capaz de ver lo inmenso de aquel momento?
¿Por qué no vi que aquello no estaba del todo (para nada) bien?
¿Por qué razón pensé que ciertos actos eran (con)sentidos?
¿Fui yo?
¿Por qué coño me tengo que sentir así y él no?
Solo necesito calmarme
Dime ¿fue mi culpa?
También llegó el perdón, la pena y recordar una época que no volverá
¿Por qué he perdido tanto tiempo?
¿Por qué lo he desaprovechado llorando?
¿Por qué aún quedan restos?
¿Puedo borrar los recuerdos?
¿Por qué a veces sentimos que seguimos sin aprovechar la vida?
¿O tú no lo sientes?
¿Por qué me siguen invadiendo los peros?
¿Por qué a veces aún quiero llorar sin motivos?
¿O es que sí hay motivos?
Las deformidades fueron moldeadas, y aunque nunca es fácil, me acomodé a ellas hasta hacerlas mías. He sido capaz de apreciarlas.
Para muchas de estas preguntas no encontré respuestas.
Otras tantas fueron respondidas de forma torpe.
Después de esos interrogantes vinieron muchos más.
A veces me quedo en calma y cuando creo que simplemente voy a callarme, ocurre, vuelvo a hablar:
¿Cuántas preguntas más me quedan por hacerme?
