En 2015 escribí sobre el año que se iba y sobre el año que venía. Hace unos 4 años que no me paro a pensar pero no dejo de hacer balance.
A grandes rasgos mi vida sigue bastante igual que hace 12 meses, y sin embargo todo me parece distinto. Creo que es por como he empezado a sentir a quienes me rodean y a mí misma.
Aunque nunca me gustó demasiado ser como soy, estoy empezando a ser consciente ahora de que debo apreciarme. Me estoy viendo como persona (desde fuera y en tercera) y entiendo que necesito cuidados. Quizá no lo hago tan bien como debería, pero hay cosas que solo sirven si se hacen poco a poco. Estoy apreciando mi sensibilidad, la capacidad (antes habría dicho defecto) de sentir mucho las cosas, las buenas y las malas. Estoy exprimiendo lo de sentir las primeras e intento disminuir el impacto de las segundas. No se me da nada mal.
Sobre los cuidados llevo años así, estando pendiente de mí y cuidándome para no despistarme demasiado. De lo que me he dado cuenta en estos meses es del desgaste mental, de como me agota cuidar de mí, porque desde que abro los ojos necesito hacer esfuerzos para poner la máquina a funcionar y que el cerebro no afloje. No creo que haya una solución mágica para esto, solo darme un respiro largo y ofrecerme a mí misma paz cuando lo necesito. No es que esto último no vaya ligado a cuidarme pero los estoy empezando a sentir como conceptos distintos.
Cuando me cuido, vivo; no me dejo detenerme, me obligo a levantarme, a desayunar, y a almorzar y a cenar (no puedo perder de vista estos tres puntos) a moverme, a mantenerme activa, a exprimir el tiempo, a entrenar, a estudiar, a leer, a escribir... No todo de golpe ni tiene por qué ser en el mismo día.
En definitiva, cuando me cuido no me doy mucha tregua. Necesito entender que si estoy viva es para
Pero ahora que estoy entendiendo que necesito darme paz, es para compensar el desgaste que suponen los cuidados. Frenar un segundo y tomarme un té, tumbarme horas sintiendo la respiración entrar y salir de mi cuerpo, dormir mucho, no ver a nadie, buscar intimidad en mí.
Todo esto también implica dejar que me cuiden. Nunca se me dio bien sincerarme y abrirme (si acaso era capaz de expandirme en este blog, pero me di cuenta con el tiempo que aunque me podía servir para vaciarme, a largo plazo no solucionaba nada con los que me rodeaban en el mundo real). De un tiempo a ahora decidí gestionar mejor las emociones, no sentir debilidad al decir lo que siento, pedir ayuda y pronunciar un "estoy triste" si era necesario. Me di cuenta de la de personas que estarían ahí para escucharme, las mismas para las que había estado yo tantas veces, pero por multitud de razones yo me he sentido un estorbo para ellos en demasiadas ocasiones (razones que más bien eran inseguridades que tuve que quitarme de encima con los años).
Lo de abrirme emocionalmente me acercó más a la persona que conocí hace 4 años, a quien llevo queriendo desde hace casi 3 y de la misma de la que acabo aún más enamorada este año. Le voy a agradecer siempre la paciencia, la poca presión y que entendiera que cuando no me salían las palabras no era culpa de él, es solo que yo aún tenía que aprender, y creo que en estos últimos meses por fin me ha visto crecer un poco más.
Esto último también me ha hecho ser más selectiva, entender quiénes hacen bien y quiénes en mi vida simplemente ya no. Echar a un lado a personas que hace años fueron imprescindibles pero a día de hoy son solo eso, lo que fueron. Nada más.
También acabo el año con una grata sorpresa, estando algo más cerca de alguien que fue importante durante bastante tiempo aunque luego la distancia hiciese su trabajo (con todo lo que le he escrito en el blog, no nombrarlo ahora me parecía hasta de poca vergüenza). Destacar que obviamente el acercamiento no fue cosa mía (toy creciendo emocionalmente pero no tanto).
Podría seguir escribiendo mucho más y desentenderme del tema principal de esta entrada, seguir hablando de lo que he ido aprendiendo (no solo) en estos 12 meses y empezar a divagar. Pero sería alargar demasiado, acabar por no entenderme ni yo y, aunque estoy escribiendo esto a las 5 de la tarde, me gustaría que me diese tiempo a tomarme las uvas, van a haber 21 personas esperándome en el salón (uf) y un chico de ojos azules muy guapo que esta noche cena conmigo.
Así que feliz año y mejor vida.

