Datos personales

Mi foto
"What if we already are who we've been dying to become"

viernes, 24 de abril de 2015

Me dijiste: "Te doy de tiempo hasta el viernes". Me ha sobrado medio día, y un sentimiento.

-¿Me prometes que me escribirás un poema?
-Te lo prometo
-Vale, pero ahora prométeme que lo escribirás antes de que dejes de sentir amor hacia a mí…
-Te lo prometo


Casi acertaste. No es que haya dejado de sentir. Es que no me ha dado tiempo
Solo prométeme algo a mí… ¿podrás perdonarme?
Yo sé que solo han sido un par de días, un ir y venir de miradas, risas y besos en el cuello. Sé que no ha sido mucho más
Pero yo sé que tú sabes que esto empezó antes
Esto empezó a cobrar vida desde el primer instante en el que te atreviste a sacarme a bailar
Comenzó con canciones que se mecían en nuestros oídos
Pero nada más
Luego los meses corriendo, el tiempo pasando y yo obviándote, intentando hacerme creer que no existías
Y de nuevo allí, de nuevo la música y el baile
De nuevo tú a mi lado, y yo ahora sin quererme ir
Por poco no me da por creer en el destino cada vez que te veía de lejos
Tres fueron las veces que pasaste por mi lado
Y a la cuarta te atreviste a cogerme la cintura y susurrar
"esta vez no te me escapas"
Gracias, gracias por hacer que me quedara, aunque haya sido tan efímero
El mayor problema estaba en nosotros
Éramos tan diferentes, que hasta me dolía
Tú no lo veías; seguramente no lo veas ahora, mientras lees esto
(si es que tengo la suerte de que llegue hasta tus manos)
Pero creo que solo nos parecíamos cuando nuestras risas se mezclaban
Me has dado vida, no miento
Me siento un poco más viva desde que me dijiste que cuando viste mi mirada en tu mirada
sentiste que yo era para ti
Al final va a resultar que el amor a primera vista, no estaba tan ciego como imaginaba

Prometí que te escribiría
No te mentí
Es de lo poco que cumpliré, y lo siento
Lo siento tanto
Al menos ya eres poesía; antes también lo eras
Eras poesía entre mis labios, solo que tú no lo sabías
Ahora eres poesía en papel
¿Sabes lo que significa?
Significa que eres un poco menos mortal
Significa que te he ofrecido un poco más de vida
por todo lo que, quién sabe, podrías haberme dado tú

domingo, 19 de abril de 2015

Sorpresa.

¿Qué le hemos hecho a la poesía?
-Escribirla, supongo- Decía él
Y matarla, matarla un poco también

-Tú enamórate, y luego ya me cuentas quién mata a quien. No tiene que ser ahora. Puede ser mañana, o pasado, o dentro de diez años. Pero hazlo. Que se ama para vivir, créeme…
Qué va. Ahora sé que se vive para amar, aunque él no lo sospechara
La cosa es, qué es lo que pasa si no deseo amar

-Cómo si tú lo eligieras. No me seas ingenua anda, ya verás que sorpresa cuando se te salga el corazón y no sepas qué hacer con él
Otra cosa más. ¿Y si ya me he enamorado?  
-Nunca fuiste demasiado predecible. Supongo que contigo todo es posible

¿y si eres tú, qué? ¿Y si me he enamorado de ti?
-Mierda

Anda, vaya sorpresa más grande
Esta sí que no te la esperabas

sábado, 11 de abril de 2015

Pero.

Os hablaría sobre mí, sino fuera porque ya no me conozco. Os contaría sobre el portal en el cual he besado ya no sé cuántas veces a unos ojos claros, y sobre la forma de bajar más allá de su ombligo para descubrir todo el daño que soy capaz de hacer crecer. 
Os diría que estoy orgullosa del sentimiento que estoy manteniendo en mi pecho, pero ya no sé ni de qué va todo esto, y ya no quiero bailar más. Os confesaría, también, que soy feliz; pero es que no lo soy. 
Quisiera haceros pensar que valgo la pena, pero ahora valgo muy poco y pena es lo único que doy. Podría no llorar al escribir esto, pero que me digan a mí cómo se guardan las lágrimas en unos ojos cansados de no dormir. 
Podría también contaros que debería cerrarle la puerta en la cara (y también el corazón) a alguien que, en este instante, no para de aporrearla (y golpearlo), pero no puedo, no ahora. Me siento tan perdida, que deseo que me encuentren. Sé, que al final, lo único que haremos es ir a peor.  
Ojalá os siguiera haciendo creer que escribo poemas solo porque amo a la poesía; pero no voy a mentir; es escribir, o dejarme morir. Y no puedo hacerle eso a la escritura. No puede perderme.

Me gustaría también deciros que deseo vivir. Os lo juro, querría tener ganas de abrir los ojos cada mañana. Pero cuando despierto, lo único que pido es que los párpados caigan
y no vuelvan a levantarse

martes, 7 de abril de 2015

El frío me sube por la espalda; el miedo se me queda en las costillas; y tú, ya no.

Tengo frío,
estoy cansada
y ya no me acaricio las rodillas, solo para no notar la ausencia

Tengo miedo,
estoy temblando,
y el espejo ya no me sirve para otra cosa que no sea aterrorizarme más

No tengo nada
Pero sigo siendo, sigo existiendo
con todo mi frío y todo mi miedo
pero sin ti

Claro que ya solo escribo sobre mí
Si escribir sobre ti era matarme voluntariamente
Y es cierto que soy propensa a hablar sobre sentimientos
Lo hago desde el día en que conocí a alguien
que carecía de ellos

Podría hablaros de ese alguien; fue quien me dijo, con pena en la voz, pero rabia en el rostro, la siguiente frase:
-"¿Qué vas a saber tú del amor? Si no has amado nunca, y no vas a hacerlo jamás"
Acto después destrocé el espejo para no volver a escucharlo
Y comencé a escribir

Claro que ya solo pienso en mí antes que en ti
Es que destrozarme lentamente con cada pensamiento no me parecía sensato
Y sí, admito que deseo abrazarme a cada instante por las veces que jamás lo hice contigo
Pero ya no deseo pasear mis manos por tus hombros
Ya no deseo demasiadas cosas

Yo sé que podría darte mucho
Pero tú podrías darme aún más, y no vas a hacerlo
Por eso yo a ti tampoco

Pero es que el amor no es eso
el amor no es un: "si tú me quieres, entonces yo también te quiero"

Da igual, el caso es que ya solo escribo sobre mí
Y no me llames egoísta
Solo piénsalo;
Si detrás de mí, siempre vienes tú
Como si no lo supieras
Siempre siendo la mala broma
de quien se deja un libro a medio escribir
Siempre la muerte que se ríe en la cara
de un enfermo terminal
Siempre yo
queriendo hacerme creer
que voy antes que tú

Como si hubiera sitio para mí, cada vez que te imagino gemir
y te observo riendo

jueves, 2 de abril de 2015

Me voy a desnudar un poco el alma, aunque mañana vuelva a asfixiarla con tanta realidad;

Mira, escúchame. O mejor dicho, léeme. O, aún mejor, cierra esta mierda y vete fuera, tápate los ojos con las manos, que ya nada te una a mí. Sé que es mejor así. Yo no voy a culparte de nada, porque todo lo que pueda echarse en cara ya me lo he llevado yo. Me he empapado de ello. De los pies al corazón. He sido muy patética todo este tiempo, creo que llevo siéndolo desde que intenté mentirme, para ver si así te ocultaba un poquito mejor la verdad. Me he bebido a chupitos, uno tras otro y sin pausa, lo que sé que siempre he sentido. Y solo me ha servido para acabar besando a unos labios de no sé quién, con el miedo en los hombros y mi cuerpo temblando. No sabes lo absurdo que fue verme sollozando sentada en cualquier escalón del centro a las dos de la mañana, susurrando tu nombre, acariciándome el rostro con las manos para agarrar las lágrimas por si, de casualidad, te habías enganchado en una de ellas. Luego la triste acción de vomitar tus palabras en cada esquina por la que pasaba y después la desagradable sensación de vacío al despertar, sabiendo que tú no estabas en mí. Lo cierto es que no sé si esto que acabo de redactar es ficción o realidad, pero a mí me duele igual el pensarte. ¿Sabes por qué duele de esta forma?

Porque me voy a culpar siempre de haberte querido tanto, pero sin llegar a amar. No es que no te amase por ti, no es que carecieras de lo necesario para ello. No sabes lo que desearía decir que la primera vez que me enamoré fue de alguien como tú, pero supongo que en temas del pecho sí que no puedo mandar. A decir verdad, fuiste el único que me hizo temblar a base de charlas que me hicieron un poco más humana, y me hizo ver que el amor, correspondido o no, sigue siendo buen motivo para dar la vida y ofrecerse a la muerte. Lo que quiero decir con todo esto es que sé que no te amé por mí. Sé que me asusté, me asusté demasiado. Yo supongo que hay personas para las que uno no está preparado. Sabemos que pueden darnos tanto, que creemos no tener suficiente para ellos. Y, claro, al final no queda otra que fabricar una puerta; no para ver que nuevas oportunidades hay al otro lado de ella, qué va, esa puerta solo sirve para huir, para alejarse y ahuyentar al sentimiento. Y eso es lo que hice, huir. Al principio pensé que mantenerme quieta era una buena forma de manejar a mis emociones; luego descubrí que solo me quedaba por el miedo a irme, y eso (aunque quisiera creerlo) no es de valientes.

Lo he asumido desde hace mucho ya: Yo sé que no estoy lista para ti, y quién sabe si llegaré a estarlo alguna vez. Seguramente, para cuando lo esté, ya no será ni el momento, ni la hora, ni el lugar adecuado. Pero me quedará el consuelo de saber que, al menos, sí seremos las personas correspondientes. Quién sabe si no lo fuimos en su momento, y seguimos siéndolo ahora. Y, quién sabe también, si no volveremos a ser Nada, teniéndolo Todo en las manos.

miércoles, 1 de abril de 2015

"Y entre sus manos fui un niño perdido"

Una tarde, rebuscando en estanterías gastadas de cualquier biblioteca,
encontré un libro cuyo título era "De cómo Peter Pan me quitó demasiado"
Y yo no pude hacer otra cosa que no fuera sonreír
mientras pensaba en todo aquello
que también me dio

No todo era como en el cuento
A su lado no había dedales
ni mucho menos besos
Nada de hadas
No, claro que no. Decía que para hada, ya estaba yo
No volábamos
ni nos mecíamos en estrellas
Nada de surcar cielos
Ni lanzar torpes flechas
Ni piratas en barcos con tendencia a amenazar
Pero me dio las ganas de no crecer
para así no alejarme de aquella época que casi no recuerdo

Es demasiado melancólico, porque ya no sé cómo era la forma de sus ojos
Ni su manera de mirar
Ya no tengo en mi cabeza su sonrisa
Ni el sonido de su risa en mis oídos
Tampoco se me ha quedado el recuerdo
de los latidos de su pecho resonando contra mi mejilla alguna que otra noche

Una pena no recordar todo esto, 
pero no ser capaz de olvidarte

Y ese pecho me dio, me dio tanto también
Me ofreció una mente abierta
para ver al amor desde otra perspectiva
Y me enseñó que no por saber hablar de él
significa que vayas a saber demostrarlo después
Me dio lo que soy
aunque no sea yo sin él
y siga siendo sin estar
Me ha dado incluso la poca lógica 
que utilizo a veces al escribir 
Como esa última frase que aún sin entenderla
tiene demasiado sentido

Me dio lo que siento cada vez que empiezo a conocer a alguien
Una sensación dulce en los labios de saber
que en otros se mantiene su recuerdo

Me dio esto
Me dio mucho
Pero también me quitó
Seguramente mucho más de lo que me regaló

Esta parte del poema me la callo
Quizá sea mejor guardarla en la estrella
hacia la que Nunca

Jamás

volamos 


Y cuando me pregunten, que cual era mi cuento favorito para poder dormir
les voy a hablar de ti
Te lo juro...
Yo sí sé hacer promesas y, sobre todo, cumplirlas