Ahora
que te he conocido, sé lo que podría ser estar enamorada…
Y
no lo quiero
Debes
estar haciendo algo mal conmigo
Porque
no paras de dolerme en todas las partes de mi cuerpo
donde
ya no hay vida
Donde
no soy yo
Solo
tú, y tus huellas dactilares negándose a desaparecer
Ahora
que te he conocido, escribo más
Y
lloro menos
Ya
no necesito lágrimas para transformarlas en poesía
Ahora
me quedo con tu risa
Y
el sonido de nuestros latidos al chocar
Ahora
que te he conocido debo admitir aquí,
justo delante de todos
(Y,
a la par, de nadie)
que
no eras lo que esperaba
Porque
yo nunca tuve la paciencia suficiente para sentarme
y detenerme, solo para ver como venías
Ahora
que te he conocido
asumo
este trastorno obsesivo-compulsivo
que
mantengo con todos los jueves-noche de no sé qué mes
Ese
mismo trastorno que me obliga a memorizar, una y otra vez,
a tus pies en aquella pista
Ahora
que te he conocido a ti
ya
no sé quién soy yo
No
sé si hablar de ti como aquel que me inspiró
a escribir poemas como este, que solo tratan de amor
(pero
tenéis que saber, desde ya, que no es un amor real,
que
todo esto es ficción)
O
si, por el contrario, debo hablar de ti como lo que eres:
Aquel
que se marchó, pero nunca me dejó
Porque
antes de que desaparecieses, yo ya me había ido
Y
a pesar de todo, hay algo más…
Ahora
que te he conocido, ahora que sé quién eres… ahora que nos hemos perdido
y que ya no me sale quererte
y que ya no me sale quererte
¿puedes
creerte que, al pensarte, aún me tiembla el corazón?

No hay comentarios:
Publicar un comentario