Si hablamos de sentimientos, hablamos de hombres
Si alguna vez amé, fue a un hombre
Si sigo amando, este todavía sigue siendo hombre
Si me han querido (y si me quieren), sin sorpresa, también fue un hombre
Pero fueron ellas las que la primera noche me hicieron sentir que llevábamos una vida a cuestas
Fueron mujeres desconocidas (de las cuales no soy nadie para contar demasiado) las que al primer tacto me hicieron reír
Mujeres que me infundieron seguridad sin apenas saber más que mi nombre
Chicas que abrazaban después del sexo
Que me han besado lento y en cada beso, pareciera que supieran todo de mí
Chicas que me descubrieron un terreno nuevo al que no me había atrevido a acercarme demasiado hasta...
Porque si con ellos tuve orgasmos (o casi)
con ellas fui capaz de reír después de correrme sin sentir vergüenza
Había magia en nuestros dedos durante una sola noche
Comprensión, intimidad y (aunque sea casi imposible) también amor
Que las sensaciones más dulces, los momentos menos amargos me los dieron ellas
sin necesidad de enamorarme
También me dieron los instantes más efímeros
Se quedaron (nos quedamos) en una cama
pero también en la piel
Y hoy, por primera vez, las plasmo en poemas y palabras
Que siendo completas desconocidas
podría haberlas (quién sabe) llegado a amar


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