Cuando nací mamá sonreía y el cabello negro le tapaba la cara y el cuerpo le temblaba de la felicidad que yo no tenía.
Cuando nací soñaba mucho con un día 13 y la mala suerte, con desaparecer detrás de una pared y no volver jamás. Con llegar al fondo del mar y reír, como si la vida fuese una bombona de oxígeno que no acaba. Pero nunca había fondo y tampoco mar y yo me ahogaba.
Cuando nací miraba al cielo. Yo no quería volar, solo comerme las estrellas. Luego golpearme el vientre para ver si me hacía fugaz. Una explosión. El pecho caliente pero todavía azul.
Aprendía rápido. Cuando nací vi que lo tenía todo, y entendí que tenerlo todo no significa tenerlo todo.
Carencia de mí misma. Ausencia de mí.
Me faltaba yo. Insatisfacción. El anhelo de otra vida, la tristeza de otro tiempo.
Era fácil: el día en que nací descubrí que nunca sería feliz porque nunca tendría la oportunidad de volver a nacer.

No hay comentarios:
Publicar un comentario