Hoy una amiga me ha dicho, insegura, que hace una semana no paraba de llorar porque no pudo engañar a su madre y saltarse el desayuno
Y, claro, hacerlo era imprescindible porque había cenado pizza y ya era demasiado
Hace poco una amiga me dijo que no podía ir a la playa (que no es lo mismo que querer)
Que cómo iba a ponerse en bikini delante de... que le daba pánico y mejor se quedaba en casa
Hace meses un amigo me confesó, entre sollozos, que había vomitado el almuerzo
Que después la sensación fue peor, pero no pudo evitarlo. Le cuesta demasiado aceptar al espejo
A cada instante un amigo me dice que a ver si engorda, que anhela tener un cuerpo de esos que hacen girarse mil miradas al pasar
Hace no mucho me dijeron que la chica alegre de clase, y personalidad encendida, hasta hace poco casi no comía nada. Lo triste es que este secreto me supo tan familiar, que no me sonó a sorpresa.
También una amiga me ha dicho que cómo va a gustarle a ese chico del que lleva enamorada tanto tiempo atrás. Que si se da asco a ella misma, imagínate lo que debe producir en los demás
Y hoy lloro escribiendo esto, porque lo peor de todo es que son historias reales
de personass que destrozan los espejos al pasar, porque piensan que nunca podrán alcanzar la imagen que en sus mentes se dibuja
Y en su fragilidad y vulnerabilidad ante cualquier comentario, yo me fijo en sus bellezas
En lo efímero que es alguien que no se atreve a amarse, pero sí se atreve a amar
Y me rompo un poco más ante lo absurdo de pensar que la forma de tu cuerpo
le da forma a tus pensamientos y a tu pecho camuflado
Les intento enseñar cómo se sale de uno mismo, el camino exacto para no perderse.
Pero es que hacer caminar a quien no quiere moverse de su zona de confort es como tirar piedras hacia tu propio tejado. Es un cansancio constate contra algo que sientes que no conseguirás
Pero supongo que luchan, que todavía se mantienen
Que si lloran, tiemblan y hablan sobre lo mal que se sienten
es porque aún siguen vivos
Pero yo sigo quemándome al ver un mundo engañado
Empeñado en destrozarse contra ideales tan falsos
Que hay tanta perfección en uno mismo que hasta parece irreal
Tanta perfección, que te volverás imperfecto
Y sé que cuesta creerme, pero confía un instante, porque hasta en tus propios "defectos" puedes llegar a vivir

No hay comentarios:
Publicar un comentario