A veces creo que nos escribimos para leernos
Quiero decir, que yo escribo para ti
Y tú escribes para mí
con la esperanza de que leamos el poema
y seamos capaces de localizarnos entre tanta rima
Pero jamás lo hacemos pensando en el otro
Nunca nos damos más importancia de la que tenemos
Solo buscamos la finalidad de leernos mutuamente
y sentirnos más cercanos con tanta distancia encima
Parece que así la vida toma más forma
Cuando hacemos como que nos queremos
Creyéndonos capaces de amarnos
Obviando que la oportunidad estuvo latente
Y solo supimos escribirla
pero no aprovecharla
Siempre quedará el cómo habría sido
Y me atacará el por qué no fue
Aunque yo ya sé la respuesta
Y de sobra sé que tú la intuyes
Nosotros, no fuimos más que nosotros
No es extraño; puede que tuviéramos miedo de acabar doliendo
De destrozar al otro
O acabar destrozándonos a nosotros mismos
Claro que, pensándolo bien, destrozarme habría sido maravilloso
siempre que tú te hubieras mantenido intacto
Pero ahora comprendo que hay ciertas cosas que es mejor no arriesgar
Ya no puedo hacer nada más que no sea escribirte
Para ver si me lees; para ver si te encuentras
Es entonces, mientras acabo esto, cuando oigo una canción de fondo que no para de repetir:
"cántame para dormirme"
Y yo solo puedo pensar en mi versión más valiente,
esa en la que te habría pedido a cada instante
que me mantuvieras despierta
para poder oír tu voz
Sé que quizá esta ensoñación
es lo más parecido a lo que habríamos logrado,
de habernos querido un poco más
O de haber sabido cómo
O de haber sabido cómo

No hay comentarios:
Publicar un comentario