Datos personales

Mi foto
"What if we already are who we've been dying to become"

domingo, 8 de febrero de 2015

Los que dijeron que fui fuerte al no alejarme, no entendieron que también fui muy patética

Acabé por aborrecer al frío
Y a las manos heladas
Y a los abrigos que no calientan nada cuando no estás

Cuando no estás

Como si no hiciese toda una vida que no vuelves
Como si fueses a aparecer para sentarte conmigo en ese escalón en el que ya, nunca jamás,
volví a sentarme contigo
Y mucho menos sin ti
No puedo hacerlo, me duele el pecho el no sentirte
Notar el frío del mármol en mis piernas, y no a tus rodillas cerca de las mías
Me cansa el mirar a un lado y a otro por si apareces

Ríete de mi ingenuidad; yo también lo hago al pensar que hablo de probabilidades, que me sigo meciendo en el "quizás"
En el "puede", aunque ya no

Y, a pesar de todo, tú siempre serás el mismo; el que me ha hecho odiar al invierno
por haberme ofrecido los peores recuerdos y mantenerlos tan cerca de mí
Sí, hace mucho que esto se convirtió en una lucha constante entre mi cordura y mis ganas de no echarte
Y lo más doloroso es que, en ocasiones, te sigo buscando
Te busco en ojos oscuros, en manos delicadas, te busco en libros gastados, en cada olor que te trae de vuelta
Te busco en personalidades y apariencias
Y, lo más curioso, es que a veces alguien logra parecerse a ti
Alguien casi me hace sentir lo de antaño y yo me aferro a él
Créeme, es tan triste verme amando a alguien a quien soy incapaz de amar por lo que es
Porque yo solo lo amo por ser capaz de asemejarse a ti, y a cada una de tus formas
Por evocarme un recuerdo viejo, gastado, destrozado

En otras ocasiones no necesito de nadie que te haga volver
porque ya te hago venir solamente con cerrar los párpados
Incluso más de una vez he repasado una carta escrita hace años
Y me he imaginado llorando sobre tu hombro, exigiendo explicaciones
Intentando descifrar qué es lo que se esconde realmente entre todas esas frases que no versan más que falsos 
“No me voy a alejar nunca” 
o
“Estaré para ti siempre que me necesites”

Y, lo peor, es que te atreviste a escribirlo; tuviste el valor de hacer poesía todos esos hechos que jamás llevaste a cabo… y te quise tanto entonces, con todas tus palabras y todos tus versos
Ahora estoy segura: si te viera justo en este momento sería incapaz de quererte por como eres, pero sé de sobra que, si volviera al pasado, me amarraría a ti con los ojos cerrados y el pecho demasiado abierto
(solo para no ver tu indiferencia hacia a mí de nuevo, pero sí sentirla)

Vamos, escríbeme una vez más, respóndeme a esto: ¿Por qué me dueles aún, si hace tanto de todo aquello, y cuando miro al pasado no me veo más que como una niña?
Claro, ese es mi problema ¿no?
Tú no miras al pasado y, si lo haces, no te detienes en mí
Te paras en el rostro que lograste amar,
pero sin detenerte, sin pensar
en aquel que te observaba
como si fueras la casualidad más eterna de todas

Aquel que te observaba
deseando que no te levantaras y no apartaras las manos de su cabello


Me convertí en aquel rostro que te observaba a punto de llorar, entendiendo la realidad
de sus propios sentimientos

No hay comentarios:

Publicar un comentario