Siempre deseé ponerle banda sonora a tu rostro
Para empezar una historia, necesito de un comienzo
Y, sin embargo, hay poemas, como este, que ya llevan el final impreso
Pero déjame contarte lo que pasó en doce meses y algo más
En un año y poco menos
Diciembre entró despacio,
llevándome hasta a ti
Aún recuerdo la mirada de confianza al besarme las mejillas,
la primera charla callada,
el silencio en tu voz
La forma que tenías de abrazarme para apartar de mí cualquier rastro de dolor
Enero me hizo valiente
Me empujó a dejar de querer a quien me amaba
A reírme de un sentimiento mal fingido
Y detrás de ese temor, tú
Aún no era amor, pero que poco faltaba…
Nunca creí poseer a nadie, pero cuanto miedo a perderte en ese momento
mientras tú me secabas las lágrimas en aquel portal
diciéndome que siempre merecí algo mejor
Raro febrero
donde confesé que hacía mucho que te veía con ojos caídos
para evitar que el corazón se me elevase
Luego la desagradable situación de ver tu rostro perplejo
intentando descifrar en qué momento se te fue de las manos
cada uno de mis sentimientos
Pero la culpa no era tuya,
La culpa solo fue mía, al precipitarme a saltar
solo para descubrir que me destrozaría los huesos
con el fondo de tus ojos
Marzo nos acercó un poco más
La confusión de no saber a quién amar
Si tú a mí
O a ella
O a cualquier otra que se quisiera quedar
Si yo a ti
O a mí misma
mientras olvidaba al pasado que no me ayudaría a avanzar
Y entre tanta confusión, nosotros, sentados,
Abrazados,
Arropados,
Creyendo en estrellas que ya no cuentan demasiado,
Con las piernas entrelazadas en un escalón gastado
Con tu mano en mi cabello
Y mis ojos acariciando tus párpados
Alguien nos hizo callar
Nos observó, corriendo, huyendo de la lluvia que se estrellaba en mi rostro, y solo supo decir:
-“Llueve, os vais a mojar, pero que poco importa. Es que cuando hay amor…”
Y se fue, dejándonos con la sonrisa en los labios
Con el pecho temblando
Con las ganas de correr, cansados de no saber
Volviendo a la misma estrella, solo para no pensar…
Abril quiso hablarme de la primavera
El temor de no saber que pétalo arrancarte
para que no dijeras "te quiero"
Y es que, a pesar de tanto sentimiento,
siempre fuiste ese al que preferí bien lejos
Y yo siempre fui esa
que se sintió poco preparada para amar
La valentía se me quedó en tus labios
el día que dijiste, que no me dejarías marchar…
Mayo y la esperanza
de ver como besabas a alguien que no era yo
La esperanza de sentir que te abrazaba el corazón que despertó ante tu tacto
Dime, ¿qué se siente cuando te ama
la persona a la que tú llevabas amando tanto tiempo atrás?
Mayo y mi desesperanza
Mayo y el dolor que durante meses llevé a cuestas,
Mayo y el dolor que, aún habiéndolo intentado, no cabe en este poema
Junio y el calor
Frío en mi interior
La cruda sensación de sentirse sola
De sentir algo por alguien que me miraba cansado, que me miraba deseando
que dejara de sentir…
Julio se despega de aquel tiempo que es pasado
Se adelanta un par de años
Julio y el momento en que besé a cualquiera en un local perdido del centro
Y en su rostro, tu rostro
Las ansias y el miedo al ver que al besar a otro
lo único que sentía
era tu recuerdo
Agosto vuelve otra vez atrás
Encontré una feria en tus ojos
Y la música haciendo a tu cuerpo girar
Analicé cada parte que temblaba de mi cuerpo
Que los nervios aún me atacaban cuando te veía llorar
Septiembre señalando que el verano estaba a punto de acabar
¿y tú?
¿Qué de ti?
¿Qué de mí?
Tú amando
Y yo…
pendiente de tu burda forma de amar
Octubre me confesó
que si te observaba con lupa
sería capaz de dejar de verte brillar
Que solo viendo como eras
te dejaría de soñar
Noviembre hacía venir a mí el frío
Vi como destrozabas los escombros de una casa
que llamabas 'corazón ajeno'
Se te vino todo encima
Me confesaste lo difícil que resulta amar
Me preguntaste que cuál era mi secreto...
Se asemejaba más a un triste:
"¿Cómo logras tú quererme, sin morir en el intento?"
Diciembre…
De nuevo, Diciembre
Este me alejó un poco de ti
Tanto que ya no sabía cómo mirarte
Cómo sentirte
Cómo hacer que la luz que tanto te alumbraba
no dejara de arroparte
Sentí pena al ver como eras incapaz de demostrar
Cómo destrozabas a quien amabas y, ante todo, a quien te amaba
Cómo matabas lo único que te habría hecho continuar…
Y después de ese maldito invierno ¿qué más?; si leyeras esto bien sabrías que los próximos cinco meses
no nos dieron mucho más
Yo me destrocé las vertebras a base de golpes contra tu realidad
intentando volver al sueño que me creaste un año atrás
Rebusqué en los doce meses para hacerme con una pizca de la magia de cada uno de ellos
Aunque hubiera más dolor, que sonrisas en mi cuerpo
Y es que solo eres una mala historia
cuyos protagonistas nunca estuvieron muy claros
Solo 12 meses donde yo deseé hacerte eterno
Donde tú amaste
Donde entendí que hay seres que se cuelan, que se amoldan a tu alma, y ya no hay forma de hacerlos marchar
12 meses y 5 más
en los cuales no te perdí,
no me perdiste,
pero sí que nos perdimos
Y, créeme,
con todo este tiempo encima
con todo este tiempo encima
todavía tiemblo al verte pasar
Vamos que ya va un año…
Y otro más
Y otro más
Y otro más…
Cierra los ojos si es que, tras leer esto,
te atreves a recordar

No hay comentarios:
Publicar un comentario