Ya no te quiero, porque he escrito sobre ti
Te quité la etiqueta de persona, y te puse la
de personaje
Tu tiempo ya no era el reloj; pasó a ser la
literatura,
y las páginas gastadas y alguna que otra
portada
Enmarqué con lápiz tu mirada, y tu sonrisa limpia
Me colgué del vértigo de tus pestañas
y salté sin paracaídas
(Para así llevarte la
contraria, y hacerte ver que las decisiones se toman mejor cuando no se
piensan, aunque mueras en el intento)
Luego ahondé en tu demoledora forma de querer,
esa que tan bien desconocía
Te inventé, te cree, te transformé, dejaste de
ser el mismo
Te amé por instantes
Y si todos te conociesen, sé que te amarían
también
Hablo de tu otro tú, claro, de ese que ya tan poco se parece a ti
Fuiste el personaje más fiel de todos
el personaje más eterno al que le quité la vida pronto
Un perfecto desconocido entre mis manos...
Pero capté tu esencia
Tu carisma
Tu inteligencia
Tu forma siempre correcta y elegante de hablar
Tu maldad, la que nunca mostrabas a la primera
Tu egocentrismo y tu forma de jugar con el
pecho de otros
Tu egoísmo, camuflado de ingenuidad
Tu temor, tus propios miedos, que se parecían
demasiado a los míos
Ya no te quiero
Porque he escrito sobre ti, y te he conocido y
he visto como eras realmente detrás de cada palabra
Ya no te quiero
Pero gracias por el arte

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