Puede que escucharlo, mientras lo lees, te haga soñar un poco más
He vuelto a caminar por el pasado
Hemos vuelto a hacerlo
Y saber que esta vez es en plural, casi me hace temblar
Llevas lo que pasó hace tres años en tus pupilas
Está enganchado en tu mirada, viviendo,
en tus ojos…
Y aún no entiendes por qué digo que son bonitos
Que son eternos incluso
De ese pasado no llevas lo malo,
sino todo lo bueno
Que quizá pudo ser poco, o quién sabe sino fue demasiado
para personas como nosotros, que nos empeñamos en estancarnos en el dolor
No quiero ahora, no quiero doler
Si acaso, crear un poco de melancolía al decir
que verte parado en mi portal de nuevo me hace echar la vista al pasado
Una vez escuché: "cuántos cuellos se han partido por mirar atrás"
No podré evitar morir entonces
No, lo cierto es que no me importará
Va a valer la pena solo por poder seguir viéndote después de tanto
Creo que estaba tiritando por dentro al no saber a quién me enfrentaba
Tenía miedo, demasiado miedo; hacía tanto que no te veía en mi presente
que temí echar de menos solo a ese "tú", que aún vive en mi pasado
Tenía miedo, demasiado miedo; hacía tanto que no te veía en mi presente
que temí echar de menos solo a ese "tú", que aún vive en mi pasado
Pero entonces vi que eras el mismo, siempre como antes
Podría haber sido otro, de otra manera,
Podría haberle echado la culpa al tiempo por echarte a ti
y hacer que todo se deformara tanto
Pero me di cuenta pronto que, a pesar de cuan destrozados estábamos, no habíamos llegado a rompernos
Todo estaba igual, solo había que fijarse…
Vi tu risa, la de siempre
Y vi tus manos, delicadas
Y vi tu forma de caminar,
Y tu manera de mirar
Y tus charlas eternas, y tu forma de hacerme desear vivir
Aunque solo fuese a ratos, de esos que no se van
Y me vi a mí como antes, casi como antes
Y me vi a mí como antes, casi como antes
Con las ganas de no dejarte ir, pero sabiendo que no era más que una secuela del pasado
Algo que había sentido, y se reflejaba de nuevo en mí
Yo creo que un sentimiento como aquel no se va. Yo creo que, simple y llanamente, este aprende a acomodarse en los rincones de nuestro cuerpo para que no podamos sentirlo
Solo eso
Camuflado y anestesiado, sin quererlo despertar
Pero no muerto
Supongo que tú ya me entenderás…
Ahora se mantienen las distancias, casi como antaño
Pero esta vez, un poco más alejados
No niego que a veces pienso y deseo
engancharme a tu cuello, acariciar tu espalda
Solo un abrazo que me de libertad
Supongo que basta con vernos, ¿no crees?
Puede que fuera el sentirnos solos lo que nos empujó a acercarnos
El no sentirme acompañada, y necesitar de alguien más
No tiembles, no fuiste último recurso
A decir verdad, siempre fuiste el primero
Por delante de muchos más
Te llamé a ti, y a todo nuestro pasado, porque a tu lado siempre fue fácil
Siempre era compañía y nunca soledad
Siempre quise, y nunca supe explicarme por qué
Siempre palabras y no silencio
Siempre fue fácil, siempre
Como ahora, que todo se me hace un poco más difícil y, sin embargo, tú estás
Siempre fue sencillo, como ahora, el pensarte
Y encontrar, en tu rostro,
toda la poesía
que solo unos pocos
me supieron dar

Y si mueres por mirar atrás, moriré contigo.
ResponderEliminarEs nuestro pasado el que conforma nuestras vidas,
el que narra nuestras batallas,
aunque algunas resultaran perdidas.
Una nueva bocanada de recuerdos fue tu llamada,
a ya altas horas de la madrugada.
Miedo ante tu poca sobriedad sentía,
mas, mientras hablábamos,
nuestra abandonada historia resurgía
de aquel letargo en el que sumía.
Muchos días habían pasado,
pero más historias eran las que te precedían,
ninguna buena, de las que yo oía.
Todo estaba tan cambiado y nosotros tan iguales.
De hablar a quedar pocos días pasarían,
al menos, menos de los que tú creías.
Nada tan malo como esperabas,
tan solo dos amigos recordando momentos que, en su día,
fueron llanto.
A un intercambio accederías,
y hela aquí ésta, tu poesía,
un regalo adelantado,
inmerecido e inesperado.
Gracias.