Otra
vez invierno
Otra
vez el viento
Otra
vez Diciembre
Pero
no es él
Soy
yo
Que
ya no sé cómo afrontar tanto frío
Otra
vez el mismo mes
Que
se corona como doce
Y
me destroza el mismo número de veces que te fuiste
Solía
prometerte que no lloraría más
Pero
también te prometí ser valiente y mira
Escribiendo
para no ahogarme con tu recuerdo
Y
no verme en la necesidad de llamarte a gritos
A
gritos susurrados, con una almohada de frente, y las lágrimas cortándome las
mejillas
-“Perdóname”- me decía a mí misma por la falta de dignidad
-“Qué va, solo es amor”- decían por ahí- “Es amor, porque te estás fallando a ti
misma, pero está bien después de todo”
Y
la forma de calarme no importaba…
El
caso es que para ti siempre fui la niña buena
La
que lo observaba todo, entendía más de la cuenta y sabía cuando callar
Esa
que te era sincera con una mirada
Tanto,
que el te quiero se me veía hasta con los ojos cerrados
Siempre
la que no te dio problemas
solo
para no ser olvidada
Y
acabé por no ser recordada, precisamente por no hacer frente
al
mayor error de todos; que fuiste tú, pero mostrándome tu parte más cruel
Y
más fría
Y
con ella llegó el invierno
Y
otra vez el viento
Y
otra vez Diciembre
Pero
que no, que te juro que no es el mes
Que
él ya cogió la costumbre de sonreírme
Eres
tú
Que
ya no estás
Y
yo
Que
te sigo escribiendo

No hay comentarios:
Publicar un comentario