Te voy a
pedir perdón por mi falta
de sinceridad
Sí, me faltó
decirte la verdad cuando te tenía tan cerca
Y no me
refiero a palabras; me refiero a gestos
El problema
es que siempre temí a rozarte
por si en esa
ínfima caricia te acababas dando cuenta
de todo lo
que me transmitías
Y ante este
temor, solo era capaz de girarme para obviar a la lluvia que me caía en el
pecho
Créeme,
mojarte no era mi intención
Que te
empaparas de mi frío jamás estuvo entre mis planes
Tampoco me
atreví, jamás, a abrazarte
Y eso me está
haciendo destrozarme los brazos a base de golpes
por cada vez
que pude arropar a tus hombros, pero no lo hice
Dios, es que
no sabes cuánto pánico me daba
que en un
simple abrazo se me escapara la seguridad
Y se me cayera el muro que siempre has estado viendo
En algún
momento ya experimenté los nervios constantes
de sentir tus
labios en mis mejillas
Y todavía
sigo acariciándome los pómulos para marcarte en mis dedos
Me dabas
miedo por todo esto
Igual que los
relojes de tus muñecas
que no
paraban de señalar a las horas que yo ya perdí
Me dabas
miedo, porque yo podía cerrar los ojos,
romper las
fotografías que te hice a base de mantenerte en mi memoria,
tapar mis
oídos para no oír tu risa,
morderme los
labios para que tú no tuvieras nada que decir
Y sé que solo
habría hecho falta un roce
Solo la
vulgaridad de tocar
Solo tus
raíces en mi espalda
Solo eso para
saber que debía pedirte perdón
Por todo lo
que te he ocultado
Mientras veo
como cae por tus hombros
los escombros
de un muro derribado
que se
construyó con lo que me diste
y esperó a
que pasasen todas las horas que ya jamás recuperaré
para
derrumbarse

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