Pero seamos honestos:
La inseguridad
momentánea
y el temor a nosotros
mismos
no dependen de la edad
Esto no va unido a la
adolescencia
Has de saber, querido
adulto, que aún cuando tu cabello se tiña de un blanco plata
habrá días (días que
serán como un prólogo, que te avisarán que el final roza tus pies) en los que
te mirarás al espejo
Y no te querrás
Y no te apreciarás
Entonces verás el
mismo miedo de antaño
La misma desconfianza
hacia uno mismo
Pero no querrás
aceptarlo, porque tú ya has crecido
Y has madurado
Y debes dejar de lado
tanta sandez
Entonces te engañarás
Y echarás la culpa al
tiempo, mientras te acaricias las mejillas
Y cantarás en voz baja
la misma mantra de siempre, intentando convencerte de que no eres tú, de que
siempre es Ella:
“Maldita rutina”

No hay comentarios:
Publicar un comentario